Un colibrí en la corte del rualdo
Que el escritor alajueliteño Leonardo Aragón Jiménez haga gala de la fantasía no es novedad. Lo conocimos en 2021 con su novela “Érase una vez en Costa Rica”, aquella en la que El Cadejos es secuestrado y Carlos, su nieto, emprende una arriesgada misión de rescate en la que intervendrán El padre sin cabeza, La Segua y La Llorona.
Por Otto Vargas Masís ( * )
Así acudió al folclore nacional para entremezclarlo con narrativa contemporánea en una fórmula literaria exquisita. En 2025 -siempre a la caza de nuevas historias-, regresó a la escena con un nuevo proyecto:
Si es una novela corta o un cuento amplio, eso dependerá del gusto de cada lector. Lo cierto es que Aragón, una de las voces emergentes de la literatura costarricense, logra una novela encantadora que aborda la cosmovisión de los pueblos indígenas. Ahí conocemos a Bitzú, la apátrida niña indígena cuyos caminos se cruzan con el rey Rualdo, el parajillo esmeralda de pecho amarillo que robó las canciones del dios Sibú para fundar su propio reino.
El manuscrito deleita por la forma en que el escritor condimenta el texto: utiliza ingredientes criollos cercanos a los costarricenses. El bien hilado relato devela a un talentoso escritor que sabe llevarnos por un mundo de vértigo, lleno de fantasía, intriga y mucha aventura. Aragón no se guarda nada; de él no puede esperarse menos.
“La idea surgió del deseo de contar una historia fantástica con raíces profundamente costarricenses. Quería escribir una obra donde la imaginación, la naturaleza y nuestra identidad cultural convivieran en un mismo universo. El colibrí, como símbolo de belleza, movimiento y libertad, me permitió construir una historia cargada de aventura, sensibilidad y elementos propios de nuestra tierra.
“El principal reto fue abordar esos elementos con respeto. No se trataba de apropiarme de una cosmovisión, sino de inspirarme en la riqueza cultural del país y reconocer que Costa Rica tiene raíces mucho más antiguas y profundas que las que normalmente se reconocen.. Fue importante cuidar el tono, investigar y tratar estos temas desde la admiración, evitando caricaturizar o simplificar la visión indígena del mundo”, explica el autor.
Inquieto e innovador por naturaleza, el escritor quiso darle en 2026 un nuevo giro a la promoción de la novela: volvió a lanzarla, pero ahora en un pack sobriamente decorado que incluye una bolsa de café Götica, producido en las tierras altas de San Ramón.
“Esta es una historia que invita a mirar Costa Rica desde la fantasía, pero también desde el corazón. Un colibrí en la corte del rualdo ofrece aventura, imaginación y una conexión con lo nuestro. Es un libro para quienes disfrutan descubrir mundos nuevos,
( * ) Otto Vargas es escritor y periodista costarricense

pero también para quienes desean reconocerse en los paisajes, símbolos y sensibilidades de nuestra cultura.
“Creo que Costa Rica tiene muchísimas historias por contar. A veces buscamos la fantasía en otros lugares, cuando nuestra propia tierra está llena de magia: en sus montañas, sus aves, sus leyendas, sus pueblos, su forma de hablar y su memoria. Escribir sobre temas afines a los ticos es una manera de honrar nuestra identidad y demostrar que lo costarricense también puede ser épico, poético y universal”, puntualiza.
Aragón es mucho más que un escritor apasionado. Producto del amor por los libros, se inspiró en su anterior novela para fundar la editorial “Érase una vez en Costa Rica”. Lo que comenzó como un sueño de autopromocionar sus obras dio espacio a una idea más grande: acompañar a otros escritores, impulsar la literatura nacional y crear experiencias culturales alrededor de los libros.
“La editorial nace con la intención de demostrar que en Costa Rica hay talento, historias y voces que merecen llegar a más lectores”.
Actualmente, Editorial Érase una vez en Costa Rica reúne a más de una decena de autores costarricenses en su catálogo con obras de narrativa, poesía, literatura infantil, fantasía, ciencia ficción y proyectos culturales. La editorial ha participado en espacios nacionales importantes y también ha llevado su propuesta fuera del país, incluyendo presencia en México, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.
Leonardo comenzó a escribir desde joven y ha combinado su labor literaria con su trabajo profesional fuera del ámbito de las letras. Antes de “Érase una vez en Costa Rica” y “Un colibrí en la corte del rualdo”, publicó en Argentina la novela gráfica “El sétimo cielo”, un thriller que alude a Dante y su “Divina Comedia”. La obra está disponible en Amazon.
En la actualidad, trabaja en un proyecto de ciencia ficción costarricense, así como en la segunda parte de “Érase una vez en Costa Rica”.






