El hundimiento del buque San Pablo
El 2 de julio de 1942 fue torpedeado el buque carguero SS San Pablo, que estaba atracado en un muelle en Puerto Limón desde el 30 de junio. Murieron 23 personas, 22 trabajadores que laboraban en la descarga y un tripulante. El barco, construido en 1915 y de bandera panameña, era relativamente pequeño, con capacidad para 3.305 toneladas. Pertenecía a la United Fruit Company, en ese entonces, principal productora y comercializadora de banano en Centroamérica. Transportaba a Costa Rica harina, telas y papel para periódicos de la época. Zarparía con un cargamento de café con destino a Estados Unidos.
Por Juan Ramón Rojas
En su libro SS San Pablo/ el barco que los nazis hundieron en Limón (HC editores 2025), el historiador limonense Axel Alvarado Luna documenta y describe los acontecimientos previos y posteriores al hundimiento de la embarcación, siete meses después de que Costa Rica le había declarado la guerra a las “potencias del eje” (Alemania, Italia y Japón), durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
Esta declaración de guerra fue adoptada por el gobierno de Rafael Ángel Calderón Guardia (1940-44), en apoyo a Washington, luego del sorpresivo ataque japonés a la base militar Pearl Harbor (Hawaii), el 7 de diciembre de 1941, en el que murieron cerca de 2.500 estadounidenses y 65 japoneses. Con esta acción japonesa, Estados Unidos entró de lleno en el conflicto mundial.
En 1937, cinco años antes de que el torpedo, lanzado desde un submarino nazi, impactara y hundiera el SS San Pablo, el buque escuela alemán SMS Schleswig-Holstein, atracó en Puerto Limón. León Cortés presidía el gobierno costarricense y en San José, su tripulación fue recibida con honores por autoridades. “Toda la población, excepto los comunistas, se volcó a las calles a darle la bienvenida. La simpatía con el gobierno alemán era evidente”, señala Alvarado Luna. Cuatro años antes, en 1933, Adolfo Hitler había tomado el poder en Alemania.
La ruta de esta embarcación germana dejó en evidencia que los nazis, dos años antes del inicio de la guerra, tenían preparado un posible campo de acción bélica a miles de kilómetros de distancia del viejo continente, narra el historiador. “¿Para quién iba a ser útil todo el conocimiento adquirido por el buque escuela Schleswig-Holstein? Todo el plan está disfrazado bajo la diplomacia naval”, advierte, y concluye que el buque escuela alemán tenía como misión “espiar a favor de los intereses del futuro conflicto naval, una acción que sería llamada Operación Neuland.”
Después del ataque al SS San Pablo y con la guerra declarada por las naciones aliadas de Estados Unidos a las potencias del Eje, se desató una histeria colectiva contra toda persona de origen alemán, italiano o japones, incluidos los nacionalizados costarri-

censes y los nacidos en Costa Rica. Fueron concentrados en lugares de confinamiento, en San José, y muchos expulsados a Estados Unidos y despojados de sus bienes, al igual que sucedió en otros países latinoamericanos.
“Empezó la cacería de brujas que terminó de hundir a Limón en el olvido. Los comerciantes extranjeros y algunos ya nacionalizados fueron arrestados por su origen alemán, italiano o español. Sus propiedades confiscadas y posteriormente vendidas”, detalla. Algunos regresaron luego de finalizada la guerra. No todos pudieron recuperar sus bienes. (España, aunque no se involucró directamente en la Segunda Guerra Mundial, estaba bajo la dictadura de Francisco Franco, un aliado de Hitler. Había triunfado en la Guerra Civil (1936-1939)).
De este oscuro capítulo de la historia costarricense también se ocupa la novela Las posesiones, del expresidente Carlos Alvarado (Uruk Editores, 2012).
Esta campaña fundamentalmente contra los alemanes fue también uno de los detonantes de la guerra civil en Costa Rica, encabezada por José Figueres Ferrer. “Después del hundimiento del San Pablo, Figueres realizó una transmisión radial criticando al gobierno de Rafael Ángel Calderón Guardia y mencionando, supuestamente, algunos datos delicados referentes a la seguridad nacional”, detalla el historiador. De inmediato Figueres fue expulsado a México, donde comenzó los preparativos para la guerra civil que lo llevaría al poder, en 1948.
“Es difícil olvidar el daño recibido y comprender cómo algunos se aprovecharon de la guerra (Guerra Mundial) para apropiarse ‘ilegalmente’ de bienes ajenos,” según el texto de Alvarado.
El hundimiento del carguero es un capítulo bastante ignorado en la historia costarricense y su involucramiento en la II Guerra Mundial. El SS San Pablo/ El barco que los nazis hundieron en Limón es un novedoso aporte a la historia nacional.
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