El atentado de la Penca
José Rodolfo Ibarra devela un secreto de cuatro décadas en “Solo a mi mamá”
¿Quién más calificado que el veterano periodista para ofrecer una crónica de los hechos ocurridos el 30 de mayo de 1984? En 2025, José Rodolfo sorprendió con “Solo a mi mamá: crónica de una tragedia”, un libro que retrata un episodio de la historia costarricense que no debe ser olvidado: el atentado de La Penca.
Por Otto Vargas Masís (*)
Dicta una máxima periodística que los periodistas somos afortunados porque vemos la historia en primera fila. Aunque cargada de romanticismo, el sentido de esa frase no podría asumirse con la literalidad que ofrece.
Los periodistas no siempre estamos presentes en el momento en que se produce la noticia, por lo que nos corresponde reconstruir la historia a partir del acceso a fuentes documentales o testimoniales.
José Rodolfo Ibarra Bogarín fue testigo de excepción de un hecho noticioso que le dio la vuelta al mundo y del que no ha dejado de hablarse en los últimos 40 años: él es uno de los sobrevivientes del atentado de La Penca (Nicaragua), ocurrido en 1984.
El objetivo del ataque era acabar con el líder guerrillero Edén Pastora, el “Comandante Cero”, pero en vez de eso el explosivo mató a varios miembros de la prensa que cubrían la conferencia en las márgenes del río San Juan. También fallecieron cinco de los combatientes. Otros comunicadores, entre estos el propio Ibarra, resultaron gravemente heridos.
¿Quién más calificado que el veterano periodista para ofrecer una crónica de los hechos ocurridos el 30 de mayo de 1984? En 2025, José Rodolfo sorprendió con “Solo a mi mamá: crónica de una tragedia”, un libro que retrata una parte de la historia costarricense que no debe ser olvidada.
El periodista revive a las víctimas y cuenta los acontecimientos de esa fatídica noche con precisión de reloj suizo. Como si deshojara una margarita, la crónica muestra, minuto a minuto (y casi que segundo a segundo) lo ocurrido desde el momento en que Ibarra recibe el aviso de que el Comandante Cero atenderá, ese mismo día, a medios de prensa en territorio nicaragüense.
La crónica es exhaustiva. El comunicador no se guardó nada a sabiendas de que cualquier detalle, por insignificante que pudiera parecer, le da valor a la historia. El escritor no intenta explicar. De hecho, se aleja del periodismo interpretativo para quedarse en los linderos del periodismo informativo: lo suyo es permitir que el lector viva ese día intensamente a través de sus ojos.
Con eso evita darle al texto un dramatismo innecesario dada la gravedad del caso al que hace referencia. “En realidad yo no tenía en mente escribir un libro. En el 2012, mientras era presidente del Colegio de Periodistas, escribí un twitt en el que contaba: ‘Hoy hace tantos años me dirigía en una panga a…’ Alguien me dijo que debería escribir un libro. Lo mismo me ocurrió al año siguiente.
“¿Por qué tardé tanto en escribirlo? El problema radicó en que, para mí, tener que darle contenido a la obra significaba recordar y revivir. Cada vez que lo intentaba, encontraba procesos sin sanar. Por eso me detenía durante meses o me echaba para atrás”, contó el autor.
José Rodolfo insiste en que, pese a que ha escrito dos libros, no es escritor. “Soy un sucesero narrando lo que yo viví”. Lo dice porque su primer libro, “Desde el primer dolor, mi viaje a través del infarto”, es también una crónica de lo que vivió al sufrir dos ataques al corazón en 2022 y 2023.

José Rodolfo Ibarra, periodista costarricense que fue víctima del atentado de La Penca.
José Rodolfo insiste en que, pese a que ha escrito dos libros, no es escritor. “Soy un sucesero narrando lo que yo viví”. Lo dice porque su primer libro, “Desde el primer dolor, mi viaje a través del infarto”, es también una crónica de lo que vivió al sufrir dos ataques al corazón en 2022 y 2023.
Su libro sobre los hechos de La Penca tiene el mérito de ser minucioso y, principalmente, revelador. El tema ha sido abordado en cientos de publicaciones periodísticas dentro y fuera del país, pero nunca ha sido contado de la manera en que este curtido periodista lo hace. Su obra es sincera.
El título, según reconoce el autor, plantea para los lectores, de primera entrada, un enigma que quedará resuelto conforme avanza el texto: hay una razón de peso para guardar este secreto durante cuatro décadas… y otra buena razón para develarlo después de tanto tiempo.
“Supe que ese tenía que ser el título. Al leer, se darán cuenta del porqué. Lo escogí en memoria de los fallecidos y como un gancho para atraer la atención del lector. Siempre pensé que con solo que el mensaje llegue a una persona, mi misión estaría cumplida. La otra misión es que este libro quede para la historia; para que las nuevas generaciones de periodistas de sucesos y los historiadores cuenten con un texto que revele lo que pasó ese día”.
A diferencia de la obra del estadounidense Tony Avirgan, “La Penca, reporte de una investigación” (1985), la del autor costarricense apela al interés humano detrás del caso, en vez de desgastarse en las mismas hipótesis que por tanto tiempo se han rumiado sin ser concluyentes.
“Este libro significó sacar algo desde muy adentro”, dice el autor. “Solo a mi mamá; crónica de una tragedia” se encuentra disponible en Amazon y en la Librería Internacional.
José Rodolfo Ibarra tiene más de cuarenta años de experiencia profesional. Comenzó su trayectoria en el Semanario Universidad. Formó parte de las salas de redacción de Monumental, Telenoticias, NC4 y TVN Noticias 14 (San Carlos). También ha tenido experiencia como asesor legislativo y encargado de prensa del Instituto Tecnológico y la Cancillería.
(*) Otto Vargas Masís es periodista y escritor










