Jackson Chinchilla: cazador de mitos deportivos reivindica al futbol nacional
Por Otto Vargas (*)
La historia recuerda al futbolista Rafael Ángel Madrigal, del Club Sport La Libertad, como el primer jugador en anotar un gol en los campeonatos nacionales. Ocurrió el domingo 3 de julio de 1921 durante un cotejo que enfrentó al equipo liberto con la Sociedad Gimnástica Limonense.
De generación en generación, el dato ha sido reiterado… aunque responde a un error. El primer gol en Costa Rica fue, en realidad, un autogol del arquero Carlos Alfaro, de la Sociedad Gimnástica Limonense. El cuidapalos introdujo el balón en el marco al darse vuelta durante una apretada jugada en el área chica. El partido terminó 1 a 0. La Sociedad apenas pudo llevar a seis jugadores, por lo que tuvo que improvisar cinco reemplazos.
Así lo descubrió el periodista e investigador deportivo Jackson Chinchilla Araya, quien acaba de lanzar al mercado su libro “La verdad histórica del balompié costarricense: 1965-1990”, un compilado que reúne la información de todos los juegos que tuvieron lugar durante ese período.
Jackson lo define como “el libro que necesitan los expertos del futbol”. El comunicador revisó los periódicos entre 1921 y 1990 para recopilar datos de una fuente fidedigna, pues era consciente de que en el deporte la oralidad dio por ciertos muchos hechos, como cuando se dijo que Jorge Cuty Monge fue el primer jugador en anotar seis goles en un partido.
–Una vez me preguntaron que si el dato era cierto. Después del trabajo, me iba para la Biblioteca Nacional a recopilar información. Mucho antes de Cuty, un jugador ya antes había metido seis goles en un juego. Fue Luis Valerio, jugador del Club Sport Herediano, en un partido celebrado en 1921 ante Liga Deportiva Alajuelense.
Esa búsqueda dejó en el periodista una espinita que no pudo sacarse hasta que se sumergió por completo en los diarios para desentrañar y desmentir mitos en una labor hormiga que le tomó años en completar.
– Durante mis clases de periodismo, el profesor Álvaro Villalobos nos dijo una vez que la historia es el relato de las fuentes escritas. Eso me impactó. Yo sabía que la información estaba en los periódicos. Muchas de las cifras que los medios daban a conocer eran inexactas. Yo verifiqué partido por partido.
El primer libro de la serie, publicado en 2020, abarcó de 1921 a 1940. El segundo, publicado en 2021, hizo lo propio de 1940 a 1964. Esos dos primeros tomos se vendieron en edición digital. Para este 2025, Chinchilla, un comunicador exhaustivo y comprometido con la verdad histórica del futbol en Costa Rica, quiso sorprender con una versión impresa que cubre hasta 1990.
“Existía un vacío. En la historia, la oralidad tiende a convertirse en leyendas urbanas o mitos, aunque no sean la verdad. A lo único que se podía echar mano para descubrir esa verdad son los periódicos de la época. Muchas actas se perdieron o fueron destruidas, como cuando se separaron de la Federación los equipos grandes y crearon un ente aparte, en 1961. Por ejemplo, cuando se dio la demolición del Estadio Nacional, en el sitio quedaban algunas actas arbitrales antiguas. Todo eso se perdió”.
El comunicador se dio a la tarea de recopilar los datos para heredar un legado histórico a las futuras generaciones y para dejar en manos de personas expertas información fidedigna que muchas veces contradice los datos conocidos.
El periodista comprobó, por ejemplo, que el primer juego entre el Club Sport Cartaginés y el Club Sport Herediano en el estado Eladio Rosabal Cordero se efectuó el 14 de agosto de 1949, una fecha que no coincide con la que mantiene en sus registros la Federación Costarricense de Futbol.

“El problema en el balompié costarricense es que muchas afirmaciones se han dado con base en la memoria, muchas de ellas basadas en testimonios de jugadores que se retiraron del futbol hace cuarenta años o más. Esos datos pasan de generación en generación y se dan por ciertos, como cuando se dijo que en 1940 Cartaginés le ganó a Herediano un partido con marcador de 2 a 3, cuando en realidad fue un 3 a 4”.
El libro revela que entre 1965 y 1990 se registraron 23 goles olímpicos, pero los datos oficiales decían que eran 34. Hasta la fecha, en el futbol costarricense se registran 58 goles por esa vía.
Al periodista le gusta hilar delgado. En 1980 al goleador Carlos Torres, de Liga Deportiva Alajuelense, le contabilizaron 13 golpes, pero en realidad marcó 15. El artillero rojinegro Jorge Manuel Gugui Ulate perforó las redes, en 1984, en 21 ocasiones, pero solo le atribuyeron 20 anotaciones. Lo mismo le ocurrió al espigado Leonidas Flores en 1986, cuando jugaba para el Municipal Puntarenas. Ese año celebró 19 veces, pero en sus registros solo figuran 18 concreciones.
Jackson es incansable. Desde ya trabaja para sacar a la venta su próximo libro, que investigará los juegos que tuvieron lugar a partir de la temporada 1990 – 1991. De esa forma, habrá cumplido su misión de ofrecer información tangible y real.
“Como dicen en la NBA, existen dos campeonatos: la temporada, como tal, y las estadísticas. Por eso es tan importante tener datos confirmados”, concluyó.
“La verdad histórica del balompié costarricense: 1965-1990” consta de dos libros: 664 páginas de datos y fotografías. Jackson Chinchilla estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Costa Rica y Periodismo en la Universidad Federada San Judas Tadeo. Ha formado parte de paneles de expertos en radio y televisión. En sus redes sociales ofrece datos de grandes hechos deportivos del siglo XX.
Para información del libro, los interesados pueden escribir a sus sitios de Facebook y Tik Tok: Jackson Chinchilla Araya – La Historia en el Deporte.
Jackson Chinchilla: cazador de mitos deportivos reivindica al futbol nacional
Por Otto Vargas (*)
La historia recuerda al futbolista Rafael Ángel Madrigal, del Club Sport La Libertad, como el primer jugador en anotar un gol en los campeonatos nacionales. Ocurrió el domingo 3 de julio de 1921 durante un cotejo que enfrentó al equipo liberto con la Sociedad Gimnástica Limonense.
De generación en generación, el dato ha sido reiterado… aunque responde a un error. El primer gol en Costa Rica fue, en realidad, un autogol del arquero Carlos Alfaro, de la Sociedad Gimnástica Limonense. El cuidapalos introdujo el balón en el marco al darse vuelta durante una apretada jugada en el área chica. El partido terminó 1 a 0. La Sociedad apenas pudo llevar a seis jugadores, por lo que tuvo que improvisar cinco reemplazos.
Así lo descubrió el periodista e investigador deportivo Jackson Chinchilla Araya, quien acaba de lanzar al mercado su libro “La verdad histórica del balompié costarricense: 1965-1990”, un compilado que reúne la información de todos los juegos que tuvieron lugar durante ese período.
Jackson lo define como “el libro que necesitan los expertos del futbol”. El comunicador revisó los periódicos entre 1921 y 1990 para recopilar datos de una fuente fidedigna, pues era consciente de que en el deporte la oralidad dio por ciertos muchos hechos, como cuando se dijo que Jorge Cuty Monge fue el primer jugador en anotar seis goles en un partido.
–Una vez me preguntaron que si el dato era cierto. Después del trabajo, me iba para la Biblioteca Nacional a recopilar información. Mucho antes de Cuty, un jugador ya antes había metido seis goles en un juego. Fue Luis Valerio, jugador del Club Sport Herediano, en un partido celebrado en 1921 ante Liga Deportiva Alajuelense.
Esa búsqueda dejó en el periodista una espinita que no pudo sacarse hasta que se sumergió por completo en los diarios para desentrañar y desmentir mitos en una labor hormiga que le tomó años en completar.
– Durante mis clases de periodismo, el profesor Álvaro Villalobos nos dijo una vez que la historia es el relato de las fuentes escritas. Eso me impactó. Yo sabía que la información estaba en los periódicos. Muchas de las cifras que los medios daban a conocer eran inexactas. Yo verifiqué partido por partido.
El primer libro de la serie, publicado en 2020, abarcó de 1921 a 1940. El segundo, publicado en 2021, hizo lo propio de 1940 a 1964. Esos dos primeros tomos se vendieron en edición digital. Para este 2025, Chinchilla, un comunicador exhaustivo y comprometido con la verdad histórica del futbol en Costa Rica, quiso sorprender con una versión impresa que cubre hasta 1990.
“Existía un vacío. En la historia, la oralidad tiende a convertirse en leyendas urbanas o mitos, aunque no sean la verdad. A lo único que se podía echar mano para descubrir esa verdad son los periódicos de la época. Muchas actas se perdieron o fueron destruidas, como cuando se separaron de la Federación los equipos grandes y crearon un ente aparte, en 1961. Por ejemplo, cuando se dio la demolición del Estadio Nacional, en el sitio quedaban algunas actas arbitrales antiguas. Todo eso se perdió”.
El comunicador se dio a la tarea de recopilar los datos para heredar un legado histórico a las futuras generaciones y para dejar en manos de personas expertas información fidedigna que muchas veces contradice los datos conocidos.
El periodista comprobó, por ejemplo, que el primer juego entre el Club Sport Cartaginés y el Club Sport Herediano en el estado Eladio Rosabal Cordero se efectuó el 14 de agosto de 1949, una fecha que no coincide con la que mantiene en sus registros la Federación Costarricense de Futbol.

“El problema en el balompié costarricense es que muchas afirmaciones se han dado con base en la memoria, muchas de ellas basadas en testimonios de jugadores que se retiraron del futbol hace cuarenta años o más. Esos datos pasan de generación en generación y se dan por ciertos, como cuando se dijo que en 1940 Cartaginés le ganó a Herediano un partido con marcador de 2 a 3, cuando en realidad fue un 3 a 4”.
El libro revela que entre 1965 y 1990 se registraron 23 goles olímpicos, pero los datos oficiales decían que eran 34. Hasta la fecha, en el futbol costarricense se registran 58 goles por esa vía.
Al periodista le gusta hilar delgado. En 1980 al goleador Carlos Torres, de Liga Deportiva Alajuelense, le contabilizaron 13 golpes, pero en realidad marcó 15. El artillero rojinegro Jorge Manuel Gugui Ulate perforó las redes, en 1984, en 21 ocasiones, pero solo le atribuyeron 20 anotaciones. Lo mismo le ocurrió al espigado Leonidas Flores en 1986, cuando jugaba para el Municipal Puntarenas. Ese año celebró 19 veces, pero en sus registros solo figuran 18 concreciones.
Jackson es incansable. Desde ya trabaja para sacar a la venta su próximo libro, que investigará los juegos que tuvieron lugar a partir de la temporada 1990 – 1991. De esa forma, habrá cumplido su misión de ofrecer información tangible y real.
“Como dicen en la NBA, existen dos campeonatos: la temporada, como tal, y las estadísticas. Por eso es tan importante tener datos confirmados”, concluyó.
“La verdad histórica del balompié costarricense: 1965-1990” consta de dos libros: 664 páginas de datos y fotografías. Jackson Chinchilla estudió Ciencias Políticas en la Universidad de Costa Rica y Periodismo en la Universidad Federada San Judas Tadeo. Ha formado parte de paneles de expertos en radio y televisión. En sus redes sociales ofrece datos de grandes hechos deportivos del siglo XX.
Para información del libro, los interesados pueden escribir a sus sitios de Facebook y Tik Tok: Jackson Chinchilla Araya – La Historia en el Deporte.










