Editorial Costa Rica reedita su primera publicación:
Al través de mi vida, de Carlos Gagini, una obra imperecedera
La Editorial Costa Rica (ECR), en alianza con la Imprenta Nacional, ha lanzado una nueva edición de “Al través de mi vida”, la obra autobiográfica del escritor, filólogo, lexicógrafo y educador Carlos Gagini, figura señera de la cultura costarricense.
Por Oscar Núñez Olivas
Con ocasión de cumplirse el centenario de su muerte, este 2025, la ECR ha querido reeditar esta obra de Gagini no solo para hacer un homenaje a su memoria, sino para invitar a una relectura crítica y desde una perspectiva moderna de su extensa obra literaria.
Como novedad, la bella y cuidada edición contiene un introito histórico en que el presidente del Consejo Editorial, Tomás Federico Arias, nos brinda un perfil muy completo del intelectual, de su pensamiento y su trayectoria extraordinaria.
En un periodo en que Costa Rica careció de una institución de educación superior, entre finales del siglo XIX y principios del XX, Gagini dirigió los principales semilleros de intelectuales del país y participó directamente en la formación de una generación de brillantes y lúcidos pensadores como Joaquín García Monge, Roberto Brenes Mesén, María Isabel Carvajal (Carmen Lira), Delfina Collado, entre muchos otros de gran calibre.
Trabajó como profesor y dirigió instituciones como el Liceo de Costa Rica, el San Luis Gonzaga de Cartago, el Instituto de Alajuela, el Colegio de Señoritas y, durante cuatro años, fue contratado por el gobierno de El Salvador para dirigir el Liceo de Santa Ana, el más prestigiado de ese país durante aquella época.
De todas estas experiencias y muchas más habla el propio Gagini en su autobiografía, con referencias críticas constantes al sistema educativo de la época, así como de sus propuestas (algunas acogidas, otras no) para modernizar el modelo de enseñanza, que consideraba anacrónico.
El relato inicia con sus primeros años de vida, las travesuras y aventuras de niño y adolescente, su ingreso al sistema educativo formal; los amoríos y numerosas anécdotas que hacen muy entretenida la lectura.
El pensador
Su obra literaria, que abarca una gran diversidad de temas, se caracteriza por un marcado antimperialismo y la firme convicción de que el país contaba con las capacidades necesarias para desarrollar una literatura propia, inspirada en temas nacionales.
Es famosa la polémica que sostuvo Gagini con otro reconocido escritor de la época, Ricardo Fernández Guardia. Este último sostenía que un país como Costa Rica no ofrecía temas ni personajes dignos de inspiración, lo que explicaba que sus cuentos tuvieran un claro referente europeo. Gagini, por su parte, rescataba la belleza del paisaje y el interés humano de las costumbres locales y construyó su obra literaria sobre esta temática.
De hecho, Carlos Gagini es considerado como el precursor del costumbrismo, corriente que dominó la literatura costarricense durante la primera mitad del siglo XX.
Pese a su destacado perfil intelectual, se mantuvo apartado de la política, excepto por un corto periodo en que ocupó el puesto de subsecretario de Instrucción Pública. El breve paso por el gobierno le confirmó la negativa percepción que ya se había formado de los mecanismos que mueven el poder.

Es notable la parte de su obra en la que afirma: “Nunca ha habido en Costa Rica una oposición más formidable contra un candidato que la hecha por el pueblo en aquella época contra el licenciado (Ascensión) Esquivel, a quien miraba como el Anticristo o el diablo en persona; por eso cuando algunos años más tarde vi a ese mismo pueblo dejarse mandar alegremente por ese mismo odiado candidato, me convencí de que la política no es más que un juego de ajedrez en el cual unos cuantos intrigantes mueven a su antojo piezas inconscientes, y nuestras repúblicas democráticas una comedia en que unas cuantas docenas de listos manejan a su capricho algunas docenas de miles de comparsas imbéciles”. (Las negritas no son del original)
Más adelante llega a expresar el convencimiento de que “nuestro pueblo no tiene aun la preparación cívica necesaria para un gobierno autónomo, y de que por ahora lo que nos conviene, mientras conseguimos hacer pueblo, es una dictadura benévola y progresista, honrada y enérgica, que impulse con mano firma a la nación y la lleve de la mano hasta que pueda marchar sin apoyo. Triste es confesarlo, pero es la pura verdad. (las negritas no son del original).
No es de extrañar, entonces, que años más tarde, haya sido Gagini partidario del golpe militar con que Federico Tinoco y su hermano José Joaquín defenestraron el gobierno de Alfredo González Flores en 1917, apoyo del que a la postre habría de arrepentirse.
“Al través de mi vida” registra la vida de su autor hasta 1913, año en que Gagini estuvo a punto de morir a causa de “una pulmonía fulminante”, a la cual sobrevivió. Desde entonces, hasta poco antes de su fallecimiento en 1925, continuó dando su valioso aporte a instituciones emblemáticas de la cultura nacional como director de la Biblioteca Nacional (1915-1917), director de la Imprenta Nacional (1917), director de la Escuela Normal de San José (2018), inspector de Segunda Enseñanza (1919) y jefe de la Sección Histórica del Archivo Nacional (1920-1924).
En 1960, la recién creada Editorial Costa Rica se vio en la encrucijada de elegir la primera obra a publicar y, tras una intensa deliberación, fue elegida esta obra, Al través de mi vida, inédita hasta esa fecha.
Entre las obras más destacadas de Gagini se cuentan: Diccionario de barbarismos y provincialismos de Costa Rica; Ensayo lexicográfico sobre la lengua de Térraba; El Vocabulario de las escuelas; Los pretendientes; El marqués de Talamanca; Nociones de Psicología; Cuentos grises; Chamarasca; El árbol enfermo; la Ciencia y la metafísica; La sirena; La caída del águila; Vagamunderías.










